Muñecas Hinchables

Muñecas sexuales, el placer de comprar y disfrutar de una muñeca hinchable

Las muñecas hinchables, también llamadas inflables, sex doll o love doll son uno de los tantos tipos juguetes sexuales que se pueden conseguir hoy en el mercado en sus diferentes versiones, tanto fabricadas en PVC como en silicona de trato realista. Son extremadamente parecidas a la figura femenina, al existir diferentes fábricas y modelos, tanto la calidad, como las sensaciones que generan el interactuar con ellas dependen de los precios, fabricantes y gustos particulares de quien las elige.

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Las complicaciones que generan las relaciones humanas son propias de la era del amor líquido, término muy usado por los sociólogos hoy en día, es por lo que con frecuencia se recurre a la utilización de este tipo de juguetes sexuales, la mayoría a tamaño natural.

Poseen tamaños similares a las cualidades propias de cada etnia según se elija el modelo y tienen la forma del cuerpo de la pareja sexual que encienda nuestros deseos más íntimos ya que el comprador puede elegir entre una amplia variedad de estereotipos (femeninos o masculinos, incluso existen en forma de animales), aunque estas últimas son utilizadas comúnmente para bromas o despedidas de soltero.

Se pueden comprar muñecas hinchables a precios muy baratos, u optar por una variedad más refinada en sus materiales, acabados y texturas que hagan sentir al amante como si estuviera teniendo sexo con su tipo ideal de mujer. Existen duplicados exactos en látex de reconocidas artistas del cine erótico y pornográfico, incluso, algunas de las fábricas se han atrevido a fabricar “clones en plástico” de reconocidas figuras del jet set internacional.

Las versiones con características masculinas o con otras características de personajes de ciencia ficción hacen de ellas, un instrumento de placer que trasciende la frontera del sexo entre humanos llegando a tener muñecas hinchables realistas.

Fiestas sexuales, actos en parejas  simulados, parte del juego en la masturbación, pareja sumisa, complaciente, simple, la sex doll  puede bien consistir en un cuerpo entero con la cara, o solamente simular una pelvis,  con las  texturas propias de la vagina, el ano y  la boca se convierten en objetos listos para el acto del sexo sin compromiso. Las aperturas vibran a veces y pueden ser movibles o intercambiables, sumamente placenteras como algo muy realista.

Los que tuvieron la novedad y a quienes se les adjudica el sobrenombre de hoy es a los rudos marineros, quienes al pasar largas temporadas en el mar alejados de sus mujeres, necesitaban el alivio sexual y lo obtenían de las llamadas "damas de viaje", o "dame de voyage". Si bien fueron las precursoras, no contaban con la gracia y capacidad sensorial que otorgan las de hoy en día.  La muñeca femenina de entonces, estaba hecha de tela cosida, grotesca y sin demasiadas terminaciones servían y satisfacían a la tripulación a bordo, evitando con ello brotes de homosexualidad.

Los que se dedicaron a perfeccionar sus formas y curvas fueron los japoneses y alemanes, quienes en los finales de la década de 1930 e inicio de la década de 1940 crearon en Alemania el proyecto del ejército 'Model Borghild' (muñecas acondicionadas para los soldados) y en Japón para la tripulación que poblaba los submarinos navales.

Tal fue el furor de este invento que la primera muñeca realista Barbie fue inspirada en la 'Bild Lilli', la muñeca y juguete sexual en el cual Ruth Handler inspiró la famosa muñeca amada por las niñas de hoy. Las formas femeninas cambiaron según el concepto de belleza de las épocas, pero el objeto de deseo que provocan las muñecas hinchables parece haber permanecido a lo largo de décadas.

Recién en 1982 se destapo la exportación de tan preciado objeto de placer, sucedió que Gran Bretaña intento importar muñecas de este tipo, esto terminó dando como resultado levantar las prohibiciones de exportación a todo el planeta de este tipo de productos, echando por tierra la pretendida declaración de obscenidad o indecencia a juguetes eróticos que arribaran de Europa, esto se produjo al llevar el tema de la confiscación  de estas muñecas ante la Justicia de la Unión Europea, en 1987. Gran Bretaña tuvo que a levantar las prohibiciones originadas en 1876, ya que de seguir existiendo habría violado   el libre comercio establecido por el Tratado de Roma.

Las muñecas sexuales baratas son inflables o hinchables con aire, al ser de bajo costo, no disponen de ciertas garantías y cualidades. Si bien tienen todo lo necesario para practicar el sexo con ellas (vagina, pene, boca) no dan esa sensación cálida y suave de las más costosas. Su durabilidad es poca y la sensación de quien las utiliza difiere en mucho a la que otorgan las hechas en materiales fiables y resistentes. Los cuidados en los materiales que la componen no están supervisados ni puestos en análisis de resistencia o toxicidad como las más caras.

El precio de las muñecas hinchables cambia dramáticamente según el material de fabricación, pueden ir de unos pocos euros, hasta llegar a  miles en una de las últimas creaciones con casi piel humana y cabello auténtico real, con las diferentes tipologías de muñecas realistas que tenemos disponibles en sexshop online.

Las hay de látex pesado, de diferentes densidades y sin costuras soldadas; con cabeza plástica de estilo maniquí y pelucas de muchos estilos bien definidos que otorgan personalidad y carácter a cada una de ellas. Estilizadas, con ojos  de plástico o de cristal, manos y pies moldeados como los naturales. Algunas otorgan una consistencia particular al tener áreas de cuerpo rellenas de agua. Se les hace un acabado con una cubierta de óxido de zinc para proteger la capa que hace las veces de piel, la que se quita al sumergirla en agua, con un simple proceso de lavado. El inconveniente general en las muñecas, es el que se presenta con los artículos que usamos, nadie sabe si puede o no ser alérgico al material, lo  recomendable como precaución es al menos, verificar antes de la compra, no ser alérgico al látex.

Los dos países que llevan la delantera en este tipo de artículo tan particular son Francia y Hungría, quienes las realizan en un sin número de tipos, estilos y calidades.

Las Love Dolls japonesas son las muñecas sexuales costosas y parecidas a la mujer real que existen en el mercado. Son fabricadas con una silicona especial que las hace más que atractivas al tacto, estéticamente impecables, se las puede elegir con las características propias de la mujer de sus sueños. En su proceso de elaboración, las mismas son creadas a partir de modelos verdaderos y en sus terminaciones tienen tanta meticulosidad que son prácticamente confundibles a lo lejos con una mujer de carne y hueso.

Muchas muñecas pueden tener esqueletos articulados, ya sea de PVC o metal con articulaciones flexibles, se las puede colocar en las posiciones sexuales preferidas por el usuario. Son de un peso similar a las modelos, es decir, las de silicona poseen mayor cantidad de kilos ya que las que se hinchan adquieren su volumen por el aire. Tener en brazos una muñeca de siliconas es como tener una joven mujer de peso ligero. Este tipo de juguetes sexuales son hechos en EE. UU., allí lleva la delantera de popularidad la   Abyss Creations, junto con la Real Solid Sex Doll.

En Japón entre las empresas líderes está la que fabrica la CandyGirl, de Orient Industries y otras empresas como Paper Moon, 4Woods,  todas son exquisitamente reales y fabricadas a medida y gusto del comprador.

La popularidad de ventas se alcanzó en el año 1995 en E.E.U.U. y sigue creciendo y popularizándose su venta. Esto se debe al perfeccionamiento en cuanto a cualidades y calidades de las muñecas hinchables realista,  que unido a la difusión que otorgan las redes sociales y los usuarios de internet, llegan a cualquier rincón del mundo con un producto que llena de placer al comprador. Ya no necesita movilizarse para comprar ni elegir su muñeca de preferencia. El consumidor tiene un objeto de placer sexual, con todas las características particulares de una mujer real, en su casa, sin gastos extras ni molestias.