La importancia de los besos y algunos consejos sobre ellos

Publicado el 31/10/2016

Tanto los seres humanos como los animales, todos nos besamos. El beso es la máxima encarnación del amor entre los seres vivos, un gesto que expresa el espontáneo afecto entre pares, así como una viva manifestación del ardiente placer que corre por los cuerpos.

A la hora de vivir nuestra sexualidad, no existen las fórmulas ni procedimientos, pero hay formas y formas. No todos los besos son iguales, precisamente porque quienes los dan son distintos entre sí. Incluso los besos, pueden llegar a ser muy variados en una misma pareja. Ser molestos por momento, un preámbulo perfecto para las relaciones sexuales, o un maravilloso acto de disfrute mutuo.

Hay tantos modos de besar, ya sea al expresar un profundo afecto, o para encendidos momentos de excitación. Cuando luego de besarnos con los labios, pasamos a los besos con lengua, el placer va aumentando en intensidad y diversidad, provocando sensaciones de poderosa estimulación sexual y grata satisfacción.

Existen besos para todas las ocasiones. Desde un dulce beso de despedida y quebrado en llanto, besos que generan adicción, amor, ganas de escapar o un íntegro bienestar. Los besos integran una parte fundamental en la vida afectiva y sexual de las parejas.

Podría afirmarse que gran parte de hombres y mujeres consideran los besos como una forma de expresión clave, al punto de tal vez abandonar un vínculo en caso de que los primeros besos no hayan despertado nada en ellos.

Algunos consejos para besarlas a ellas

En primer lugar, del mismo modo que limitarse nunca es bueno en casi ningún orden de la vida, menos aún a la hora de besar. En ese sentido, no te restringas a besarla únicamente con la boca.

Es mejor alternar y combinar los besos en la boca, con pausadas y pequeñas succiones de sus labios, apenas mordisquear, suavemente dar caricias de lengua, o cuando la pasión ya esté desplegada, succionar incluso su propia lengua.

Mientras la besas con absoluta paciencia y dedicación, cada tanto y cuando más lo sientas, acaricia su rostro, cuello o cabello. Besos y caricias se complementan a cada momento.

Y de su boca bajemos al cuello, besándolo también con besos mimosos y suaves, para llegar luego a su nuca y comenzar a descender por su espalda brindando besos tiernos y al mismo tiempo, estimulantes.  

Sin duda, besar los pechos y pezones, acariciándolos suavemente con la lengua, es una forma de excitación sexual en la mujer. Ser suaves al besar es vital, tanto en la demostración del amor, como a la hora de soltar las riendas del placer. Recorre el cuerpo de ella con toda tu boca o lengua, ya sea besando su boca, pechos, espalda,  vagina, pero siempre con suavidad.

Durante un beso el ritmo es esencial, iniciando progresivamente, poco a poco y muy suavemente, antes de llegar a los besos más desenfrenados y apasionados. La clave está en jugar y experimentar con la boca, lengua y caricias, hasta obtener un ritmo y forma de besar pautada por ambos, es decir mutua y en sintonía con el momento.

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