Adicción al sexo, un vicio que afecta a quien la padece

Publicado el 24/10/2016

Así como hay personas que no pueden dejar el cigarrillo y lo necesitan a cada momento,  también existen en la vida las adicciones sexuales, un comportamiento que convierte la sexualidad en una necesidad imperiosa y poco o nada controlable.

En las mujeres, esta conducta se conoce con el nombre de “ninfomanía”, en tanto en los hombres se denomina “satiriasis”, así como comportamientos sexuales compulsivos, o se engloba bajo la denominación de “hipersexualidad”. 

Por lo general, la intensa necesidad de sexo se caracteriza por una masturbación practicada de modo también compulsivo, varias parejas sexuales durante una misma noche, múltiples parejas sexuales al mismo tiempo, o por el  abuso del consumo de la pornografía o prostitución.

Evidentemente, el apetito desmedido por mantener relaciones sexuales conlleva efectos en la vida cotidiana de todo adicto sexual, con posibles consecuencias a nivel familiar, laboral y afectivo.

La adicción al sexo consiste es un trastorno que puede tener origen en una diversidad de causas. Existen personas con rasgos y tendencias muy marcadas hacia la búsqueda y experimentación de sensaciones, lo cual puede favorecer el progreso de adicciones; entre ellas, conductas adictivas a nivel sexual.

Comúnmente, la adicción al sexo aparece a una edad temprana de inicio y el curso suele ser crónico. Pero hay tratamientos efectivos, como ser los inhibidores de la recaptación de serotonina.

Núcleos familiares problemáticos, la baja autoestima, el fracaso social o traumas y abusos infantiles, pueden ser otras de las causas que llevan a la adicción al sexo. Por otra parte, estudios indican que ciertas lesiones en la corteza prefrontal medial del cerebro también pueden generar conductas sexuales compulsivas.

Dejemos claro que el adicto sexual sufre su condición. Suelen ser personas que no pueden refrenar sus impulsos, debiendo complacer su deseo a pesar de los costos y consecuencias. Cuando ya disfrutan del sexo, muchas veces se sienten incluso insatisfechos, y luego necesitan más y más.

Entre los síntomas de las adicciones sexuales, se encuentra pensar en el sexo de modo predominante, o ejercer una vida sexual cada vez más intensa. Al igual que sucede con las drogas, las dosis de sexo se incrementan, porque las propias actividades sexuales ya no complacen al individuo.

Una de las consecuencias del comportamiento sexual compulsivo acontece a nivel de la pareja. Y además, debido a una vida sexual cada vez mayor y despreocupada, existen más probabilidades de contraer enfermedades de transmisión sexual.

Recordemos que al igual que en otras áreas de la vida, el abuso nunca es bueno, pudiendo afectar incluso una actividad tan vital y hermosa como es la sexualidad. Las adicciones se tratan o se convive con ellas, siendo alternativas que prácticamente todo adicto sabe.

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