Cuidados para mantener a punto nuestros juguetes sexuales

Publicado el 11/10/2016

Los juguetes sexuales ya no son exclusivos de l@s más osad@s, y menos aún, sólo de un@s poc@s. Cada vez son más utilizados e incorporados por las parejas en sus juegos sexuales, existen accesorios eróticos para todas las preferencias. Aquí van algunos consejos sobre cómo utilizarlos y qué no hacer.

Si se utilizan como no es debido, los juguetes sexuales pueden perder su función básica. Es decir, para entretener,  jugar, y para disfrutar aún más de la experiencia sexual, ya sea con consoladores, vibradores o bolas chinas, debemos aplicarlos y sobre todo cuidarlos como corresponde.

En torno a la sexualidad hay aún tantos tabúes como mitos. Es necesario ser cautelos@ con lo que leemos o nos cuentan por ahí, por más que sea un supuesto estudio elaborado por tal universidad o institución.

Hace un tiempo, por ejemplo, una revista especializada en sexología mencionaba un estudio efectuado a hombres y mujeres, en que el 30 % de los encuestados creían que los lubricantes podían usarse también como anticonceptivos, previniendo enfermedades de transmisión sexual.

Debe tenerse especial precaución con esta clase de creencias. No sólo no son ciertas, sino que pueden resultar peligrosas. La función de los lubricantes es dar más fluidez al acto sexual, facilitar la penetración e incrementar el placer, pero jamás serán anticonceptivos.

Con los juguetes sexuales ocurre algo similar, hay que usarlos como es debido. Si son utilizados adecuadamente, no serán foco de posibles enfermedades de transmisión sexual, pudiendo incluso compartirlos sin riesgos. 

Pero para ello no recaer en el recurrente error de muchos usuarios, que después de usarlos los guardan sin su debido y necesario mantenimiento. Es esencial limpiarlos, desinfectarlos y cuidarlos, de idéntico modo que con otras cosas de nuestro hogar.

A la hora de su limpieza, la mayoría de las veces es más que suficiente con usar agua tibia y jabón, así como una toalla para secarlos de un material que no deje pelusas ni residuos en ellos. Bajo ninguna circunstancia lavar los juguetes sexuales en el lavavajillas, salvo que el fabricante lo detalle, pues arruinará su vida útil.

Tampoco hay que aplicar directamente productos de limpieza del hogar en los juguetes sexuales, y menos aún cera para mueble. Emplear elementos de higiene no adecuados pueden dañar no sólo los juguetes, sino también al usuario en el momento de usarlos. Así que simplemente agua y jabón neutro después de cada uso, nada más. Una alternativa al agua son las conocidas toallitas antibacterianas, y también los diferentes productos y limpiadores específicos para juguetes eróticos que se comercializan para tal fin. 

Otro de los tantos mitos y grandes mentiras, es que no podemos usar los juguetes sexuales durante los periodos de la menstruación. Pero la verdad es que no existen límites en su utilización. Como ya dijimos, lo fundamental y prácticamente un requisito, consiste en conservarlos y limpiarlos regularmente.

Por último, otro consejo para tod@s l@s olvidadizos o distraíd@s. Después de usar los juguetes sexuales, quitar las pilas. Cuando no los utilicemos, siempre quitémosles  las pilas. En caso contrario, pueden agotarse más rápido e innecesariamente, además de provocar daños.

Y en vez de tirar los juguetes sexuales con los que ya no jugamos, ya sea porque nos aburrieron, están viejos o un poco dañados, es preferible regalarlos a amigos, amigas. Al igual que otro tipo de objetos, los juguetes sexuales podemos incluso reciclarlos, siendo posible enviarlos o que los retiren de modo gratuito en muchas tiendas eróticas.

Recordemos que los juguetes, por naturaleza y sin importar de qué tipo, son para jugar. Gracias a los juguetes sexuales podemos entregarnos al deseo, dejar de un lado las vergüenzas y disfrutar al máximo de nuestro cuerpo y sexualidad, jugando tanto en solitario como en pareja, simplemente con otra estimulante ayuda.

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