Efectos de la falta de actividad sexual (o más motivos para tener sexo)

Publicado el 28/09/2016

Sin referirse al extremo de llegar a los 90 años y con ello la inevitable desgana sexual con el paso del tiempo, existen ocasiones a lo largo de la vida en las que simplemente, no hay actividad sexual, no nos apetece, no estamos igual de activ@s sexualmente, y no sabemos porque. Hemos de indagar y plantearnos que nos ocurre cuando pasamos un periodo de tiempo en el que las relaciones sexuales son muy esporádicas, hemos de analizar que le ocurre a nuestro carácter y por ende a nuestro comportamiento, en definitiva, ¿Cuáles son los efectos de la ausencia de sexo en nuestra vida?

Aunque nos encontremos sanos tanto a nivel mental como corporal y por más que confiemos en nuestra relación de pareja, en multitud de ocasiones el ritmo de la vida moderna, el estrés que nos arrastra, nos conduce a periodos en los que dejamos un poco de lado y en ocasiones del todo olvidadas las relaciones sexuales. Se trata de una circunstancia que afecta incluso a quienes no tienen pareja, ya sean jóvenes o adultos.

La pasividad a nivel sexual ocurre más allá de la compañía que tengamos a nuestro lado o independientemente de nuestra edad. La edad no importa, en ocasiones hay jóvenes de ambos sexos con veinte años, los cuales no disfrutan de una actividad sexual acorde con su edad y juventud, al igual que los hay con más de cincuenta años y tampoco disfrutan del sexo como deben, independientemente de ser mujer u hombre.

Sin embargo, el simple hecho de estar vivos y sanos, constituyen razones más que suficientes para que aprovechemos la grata experiencia de mantener una sexualidad plena y activa. Y no sólo por el evidente placer que genera, sino también por sus benéficos efectos.

Está comprobado que física y mentalmente el no practicar las relaciones sexuales con plena normalidad, nos lleva a estados de mal carácter e irritabilidad fiera del contesto normal de la persona, llegando incluso a cambiar el carácter del individuo.

Llega a acontecer que muchas personas destinen horas enteras a sus trabajos, ejercicios físicos, al ocio, o a hablar de economía, cine y política con el más ferviente ímpetu. Tanto tiempo dedicado a diversas labores, y poco o nada dedicado a un acto tan esencial como son las relaciones sexuales.

Cuando se tiene una actividad sexual pobre o nula, la situación se convierte en un problema en sí mismo, provocando sensaciones y pensamientos negativos en nuestro interior, por más que no hablemos al respecto con nuestros amigos ni lo publiquemos en las redes sociales. El problema en ocasiones tiene una difícil solución, convirtiéndose en muchas ocasiones en un deterioro de la pareja.

En muchos de estos casos, la gente tiende a refugiarse en foros de la web, buscando desesperadamente respuestas, o explorando alguna alternativa que sirva para complacer aquellas necesidades que en compañía, no pueden satisfacer.

Consecuencias de la ausencia de actividad sexual.

Tras un largo período de tiempo sin mantener relaciones sexuales, el mal humor puede aparecer con gran intensidad. Eso de que las mujeres están de mal humor o amargadas por falta de sexo no es mito. Es una realidad, pero por igual tanto en los hombres como en las mujeres. Practicar y disfrutar del sexo levanta nuestro ánimo, basta con comprobarlo.

La ausencia de sexo provoca estrés a nivel personal y también en la pareja. Si no se tiene sexo con cierta regularidad, los estados de tensión aflorarán entre nosotros.

De hecho, una investigación desarrollada por el Departamento de Psicología y el Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton señala que la actividad sexual permite reducir los niveles de estrés no sólo en humanos, sino que también en roedores.

Durante la realización del estudio, se constató que quienes mantuvieron una vida sexual más activa experimentaron una presión sanguínea menor en los momentos de realizar labores estresantes.

Una vida sexual pasiva puede generar un mayor riesgo de un ataque cardiaco.

Según indica un estudio publicado en The American Journal of Cardiology, los pacientes cardíacos que tienen sexo dos veces por semana tienen hasta un 50% menos de posibilidades de padecer un infarto, en comparación a quienes sólo tienen relaciones sexuales una vez al mes.

La ausencia de sexo también puede derivar en problemas de autoestima e inseguridad.

En definitiva, son muchos los motivos que nos empujan a mantener una vida sexual plena y activa.

COMENTARIOS

No hay comentarios de clientes por ahora.

Añadir un comentario