Experimentar los placeres del sadomasoquismo

Publicado el 09/09/2016

Tal como ocurre con otras prácticas sexuales, el sadomasoquismo no es algo malo en sí mismo. Al margen de estigmas y prejuicios, hay tantas formas de practicarlo como fantasías en el mundo. Ya sea al practicar sexo anal, probar con juguetes sexuales desconocidos, o iniciarse en las variadas prácticas del sadomasoquismo, todo depende de nuestros íntimos deseos y del consentimiento a la hora de llevarlos a la realidad…

En los juegos sadomasoquistas las personas reciben placer al ser humilladas, maltratadas, inmovilizadas o dominadas durante el momento sexual. El sadismo consiste en la obtención de placer a través de actos de dominio. El masoquismo implica la experimentación de placer siendo víctima de actos de dominación, o sufriendo dolor físico en diversos grados.

Cuando son prácticas bajo absoluto consentimiento, el sadomasoquismo es una de las llamadas parafilias sexuales e integra el BDSM (sigla que engloba los términos Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo), una serie de prácticas sexuales consideradas alternativas o no convencionales. En vez de centrarse en el coito, la fuente de placer se encuentra en ciertas situaciones, actividades u objetos.

A diferencia de otras tendencias que integran el BDSM, por lo general los sádicos y masoquistas suelen intercambiar los roles, siendo en un momento el dominado y en otros el dominador. Debe enfatizarse que el BDSM se fundamenta en todo momento en el consenso entre sus participantes, diferenciándose por completo del sadismo de tipo criminal.

“Hay muchos ejemplos de personas que han añadido dentro de sus rituales sexuales este tipo de prácticas (sadomasoquistas) y no supone un problema, sino que las disfrutan. Les sirve para romper la monotonía de una vida sexual. Incorporarlo dentro de tu vida sexual no es un problema, ahora bien ambas partes han de estar de común acuerdo”, esta es una de las declaraciones realizadas por José Bustamante Bellmunt, secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología, a la agencia EFE.

Si quieres experimentar los goces del sadomasoquismo, es esencial el común acuerdo. Siempre es imprescindible antes de comenzar una práctica sexual de este tipo el haber dejado todo bien claro con tu pareja, o con el/la otr@ participante, sin incomodidades. Comunicar siempre qué queremos hacer e informarnos bien sobre estas prácticas, para responder todas las dudas e inquietudes.

También establecer ciertos límites, o al menos definir cómo se realizará, qué tipo de castigos, atuendos, juguetes sexuales; si admitimos golpes y de qué modo. Quien represente el papel de sumiso recibirá los actos de dominación, humillación o castigo, en tanto el dominante tomará las riendas. Ambos roles pueden estar perfectamente definidos, o bien intercambiarse cada tanto.

En ocasiones, se sugiere usar alguna palabra clave para detener o abandonar alguna práctica que nos incomode, nos cause dolor fuera de lo común, o por cualquier causa no nos apetezca realizar. Siempre es muy positivo tener todos los puntos muy claros y exponerlos a la pareja todo de forma clara y distendida, así como la confianza e intimidad entre ambos.

Otro detalle a tener en cuenta es saber de antemano que al explorar los placeres del sadomasoquismo, habrá una serie de actos que pueden resultar dolorosos o algo osados. Pero si ambos desean iniciarse en estos juegos, es posible sentir nuevos e intensos modos de excitación.

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