Dolor durante el acto sexual, un gran problema

Publicado el 16/01/2017

Se cree que el dolor durante el sexo es vivido por aproximadamente el 40% de las mujeres, pero las cifras pueden ser mayores, ya que no siempre este es informado al doctor. El término clínico para el dolor durante las relaciones sexuales es la “dispareunia”, aunque el término en sí no es muy descriptivo y además demasiado general para ser útil. El dolor durante el acto sexual puede ser el resultado de muchas causas diferentes, es necesario distinguir entre los diferentes tipos de dolor a fin de abordarlos adecuadamente. Tratarlo de forma temprana también significa una solución más rápida de modo que no interfiera con su vida sexual y su bienestar general.

Abordando el dolor sexual

Una forma muy útil para empezar a abordar el dolor sexual es considerar la ubicación del dolor. Si el dolor ocurre externamente (la vulva o labios), internamente (la vagina) o profundamente (el cuello del útero, el útero u otros órganos internos) nos da muchas pistas sobre cómo enfocar el diagnostico. No todo dolor es de la misma intensidad, pero en lugar de evitarlo con analgésicos se debe encontrar la causa del mismo lo que acerca al paciente a resolverlo.

Si el dolor está ocurriendo externamente, una mujer puede experimentar incomodidad de los labios o las zonas a cada lado o justo debajo de la abertura vaginal. Ocasionalmente, las infecciones por levaduras pueden causar irritación, especialmente en el interior de los labios menores. El dolor a cada lado o justo debajo de la abertura vaginal puede deberse a la vulvodinia, una condición más compleja que a menudo está acompañada por debilidad y/o rigidez en los músculos del piso pélvico. Algunas mujeres también experimentan una sensación de ardor o estiramiento incómodo cuando se intenta la penetración, lo cual podría deberse a cambios en las hormonas, o incluso en ocasiones la cicatriz de una episiotomía. Una disminución de la testosterona libre también puede provocar dolor en la abertura de la vagina.

Si el dolor es experimentado internamente, lo primero que hay que descartar es cualquier tipo de infección. No todas las infecciones causarán dolor, pero aquellas que lo hacen, como la infección por levaduras o tricomonas, son fácilmente curables (no olvides que tu pareja necesita tratamiento también). Una vez que la posibilidad de infección es descartada otras causas de dolor sexual interno pueden ser exploradas. Probablemente la más común es la disminución de los niveles de estrógeno que se encuentra en mujeres menopáusicas o mujeres después del parto. Los cambios en los niveles hormonales se reflejan en los tejidos que recubren el interior de la vagina. Sin el apoyo de los estrógenos, la penetración puede producir irritación, ardor, o incluso algún sangrado leve.

Por último, el dolor que se experimenta en el interior profundo es probable que este en relación con los órganos internos. La endometriosis es una causa muy común de dolor sexual, especialmente durante la penetración profunda. A veces, las mujeres pueden experimentar dolor durante ciertas posiciones sexuales si su útero está inclinado hacia atrás, pero encontrar una posición diferente a la posición o ángulo de entrada ayuda a aliviar esta situación.

Muchas veces, las mujeres se avergüenzan a abordar su dolor sexual, de modo que lo posponen hasta que comienza a afectar su placer y su deseo sexual. Es importante no demorar la obtención de un examen médico si se tiene cualquier sangrado inesperado, secreción o cambios en la piel. La sexualidad es una parte esencial de nuestra vida que no merece ser ignorada o minimizada.

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