Sexualidad y fantasías en las parejas estables

Publicado el 05/01/2017

Es sabido por la mayoría de los adultos en pareja que nada es para siempre, y si algo es perdurable significativamente en el tiempo, lleva por detrás una ardua historia de esfuerzos y cuidados y siempre está rodeado de la intriga de quien no es parte de la pareja. Sin embargo el calificativo de arduo alude a la extensión en el tiempo y no a lo dificultoso que resulta concretar los cuidados y esfuerzos.

Si la base amorosa de la pareja es real, lo puntual es seguir distinguiendo al otro como un ser individual, y respetar esa sensación de ser dos a la par y no dos en total simbiosis. Algunas respuestas orientaran en lo que queremos decir con esto. Acerca de lo real que es hacer el amor reiterado placenteramente con la misma persona.

Es fundamental que ambos miembros se comuniquen y hablen de la sexualidad común. No nos referimos a las “conversaciones de cama” antes o después del acto sexual mismo, sino a la posibilidad, a la existencia del espacio que permita plantear claramente  que es lo que a cada uno le agrada, que es lo que se siente ente determinadas actitudes eróticas y que cosas gustarían de modificar positivamente.

Crear un espacio y un tiempo de intimidad, dentro o fuera del sitio de convivencia, sin interrupciones, es un punto central en la estructura de una pareja que lleva multitud de cosas vividas de a dos, sin que esto signifique necesariamente una medida temporal de años.

Recomendaciones para optimizar la sexualidad

Básico es comprender la necesidad de usar todo los sentidos en el contacto sexual, la confianza para olerse, tocarse, mirarse, lamerse y sentirse sin incomodidad es uno de los tesoros de la estabilidad en pareja. Alimentar la veta de locura que incluye el amor por medio de la estimulación de los sentidos es requisito ineludible para el éxtasis buscado. Todo es importante y la mirada lo es particularmente, pues forma parte del cortejo amoroso aquella que se posa un momento en la persona deseada y se desvía rápida e insinuante sin dejar ambigüedades a su paso.

¿Significa lo anterior que la mirada es lo más importante?

Ojos que no ven corazón que no siente. Hacer el amor a oscura puede tener un efecto distinto según quien lo viva. Hay personas que pueden sentir, frente a la ausencia de la mirada sobre el otro, la potencia ampliada del resto de los sentidos y de la capacidad propia para el fantaseo. Para otras personas no mirarse puede  solo estar significando la perdida de uno de los sentidos en ese acto de registrar la unión con la pareja.

Conclusión

Cuidar la relación implica permitir que nuestro mayor órgano sexual, el cerebro, tome la delantera y provoque sensaciones únicas. Allí se origina toda fantasía consiente y se convierte en un potente disparador de emociones, lo que constituye la primera y muy importante etapa de una relación sexual adulta.

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