Especial: el sexo anal y las mujeres

Publicado el 20/12/2016

En la actualidad, el sexo anal es una de las prácticas sexuales más concurridas por parejas heterosexuales y homosexuales. Algunos estudios sobre el sexo anal indican que aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intento al menos una vez; así como también se estima que entre el 10% y el 20% de las parejas lo practican con regularidad.

Aunque el sexo anal es una de las prácticas más comunes tras el sexo vaginal y el oral, a muchas mujeres no les gusta hacerlo por detrás, ya que les duele, se han contagiado de alguna enfermedad al practicarlo o han experimentado otro tipo de dificultades; así que simplemente prefirieron no intentarlo nuevamente.

El sexo anal puede ser resultar doloroso, pero es también una buena opción para mantener la chispa de una relación.

Lo que ellas aman del sexo anal

La penetración profunda les provoca una sensación agradable y placentera. Les gusta porque es una práctica diferente para llegar al orgasmo, y por ende, condimenta el encuentro sexual. El sexo anal es travieso, ya que posturas como esta pueden agregar mayor sensualidad al ambiente. Es ideal si se busca innovar las posiciones del Kamasutra. Existen mujeres que les encanta gemir durante el sexo anal.

Lo que ellas odian del sexo anal

La principal razón de su desagrado es que las mujeres pueden experimentar gran dolor cuando recurren al sexo anal. Sin embargo, las molestias disminuyen al practicarlo constantemente. No les gusta la suciedad que provoca tener sexo anal. Muchas mujeres intentan mantener una buena higiene y apariencia frente a su pareja, y practicar sexo anal no les ayuda a cumplir esa meta.

Asimismo, les disgusta hacerlo por detrás debido a que el sexo anal sin protección puede provocar la aparición de infecciones y bacterias en el ano.

¿Cómo disminuyo el dolor?

Inicialmente, el sexo anal siempre causa dolencia a las mujeres, sin embargo la práctica regular disminuye las molestias; tal como sucede con la vagina. La sexóloga de la web Terra (España) asegura que “el ano está preparado para dejar salir algo, pero no está listo para permitir el ingreso de algo, hay que prepararlo”.

Para acondicionar al ano a esta nueva práctica, ella recomienda pedirle al compañero sexual que introduzca –primero- un dedo lubricado, luego dos y por último tres. En cada paso, él debe imitar los movimientos de coito con los dedos para acostumbrar al ano. Posteriormente, intentarlo con el pene, pero al hacerlo la mujer debe recordar lo que hace al defecar, haciendo el mismo movimiento. Esto último dilatará el ano y facilitará la penetración.

Posturas para el sexo anal

Perrito

Es la más común al momento de practicar sexo anal. La mujer se ubica boca abajo y debe arquear un poco su columna vertebral.

Penetración puente

El hombre se pone de rodillas, mientras que la mujer está tumbada boca arriba y con la espalda ligeramente apoyada; ella se ayuda con las manos detrás de la cabeza. En esta posición, ambos están de cara, por lo que se produce una buena estimulación del punto G.

El sometido

Es igual a la postura del misionero, pero lo único que cambia es el agujero de penetración. Es una posición cómoda y placentera para la mujer, ya que puede dominar el ritmo, estimula su clítoris, hay contacto visual y las manos están libres para acariciar.

El tornillo

La mujer se tumba de lado, con el torso hacia arriba y las piernas hacia un lado. El hombre penetra de rodillas, dejando libre sus manos para acariciar. El coito en esta posición asegura una buena estimulación del glande, la vagina y el punto G.

 

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